viernes, febrero 22, 2008

De rutinas y hábitos

Ha sido un día pesado en la oficina. Imprimes las últimas cartas que debe revisar el director. La secretaría te avisa que todo el trabajo que has realizado ya no es necesario. Aturdida guardas tus cosas y firmas la salida. Ansías un cigarro pero tus monedas son justas para llegar a casa. Bueno, quizá no tanto, pero decides que será más relajante encontrar algo que ver en la tele mientras disfrutas un bolsa de palomitas con extra-matequilla.

Indicas la parada al chofer del microbus en la encrucijada de siempre: Nuevo León, Vicente Suárez y Saltillo. Cruzas la calle y te dirijes al K-mart. Ordenas una bolsa de palomitas. Satisfecha de haber conseguido -sin mayo esfuerzo- lo que quieres, caminas hacia tu guarida.

Al abrir la puerta percibes esa extraña combinación de olores entre el cigarro, el incienso y la madera. Haces un breve paréntesis para tomar conciencia de ello: ese hedor tan peculiar de lo que llamas hogar. Botas la mochila a un lado de la cama y de inmediato rompes el celofan de las palomitas. Lees las instrucciones, como si en verdad tuviera mucha ciencia prepararlas. - Ah! cómo disfrutas los protocolos!-

Lo que sucede es que te preguntas -casi de manera trascendental- la proporción que habrá entre el tiempo que un microhondas común toma en prepararlas y el lapso que tardará la antigüedad que tú posees. Decides que un minuto, parece una buena relación entre la generalidad y tu particularidad. Dim, dim, dim. El calculo falló. Un tercio de la bolsa ha quedado intacto.

(Dicho sea de paso, realizas constantemente este tipo de cálculos en tu vida cotidiana para hacerle un lugar a "tu mundo" en el de los demás. Y a pesar de la práctica, conservas en todo el mismo rango de error. ¿Será acaso que encuentras en él tu identidad?)

Enciendes el televisor. Entre las noticas, los especatáuclos y las series de consejos para el hogar, prefieres buscar una película que acompañe tu cena. Descartas los temas violentos y prefieres algo más bien desgarrador, nostalgico y sentimental como tu ánimo. "El ladrón de orquideas" parece una buena opción.

Estás exhausta. Has trabajado con empeño durante varias semanas. Tu mente está llena de pendientes, anhelos y desilusiones. Es tiempo de cerrar el dìa. Duermes, pero no sueñas.

Abres los ojos, la primera necesdidad del día te sugiere levantarte, pero tu ánimo sigue flojo. Haces una pregunta al oráculo, una petición: dame una buena razón para levantarme de la cama. Al final el dolor a un costado de tu espalda baja tiene la última palabra: te dirijes al baño.

Es cierto que cada mañana tu mayor motivación es encender un cigarrillo. Pero hoy no. Desayunas y dejas que tu mente lidie con la idea de ir a la tienda por suministro de lo que consideras 'su único vicio'. Después de un rato le das gusto. Preparas un poco de té negro (el café ha quedado prohibido para tus riñones de apenas 25 años).

Golpeas la cajetilla, la abres y comienzas el ritual. Recuerdas las palabras de Rilke a un jovén poeta: "Si lo que realmente deseas en tu vida es escribir, escribe. Recurre a tu experiencia de las cosas cotidianas" Enciendes la computadora. Observas que no hay nadie en línea, que no hay correos nuevos. Tu horóscopo tiene buenas noticias pero no te ilusionan. Entras a tu blog.

Entonces, describes los pequeños detalles que construyen tu rutina con la inspiración más fluída que has tenido en los últimos meses. Te has complacido. Tu ego reboza de alegría mientras grita: he escrito una cuartilla.

El calentador hace un silencio: la regadera te espera antes de volver a la oficina.

miércoles, febrero 20, 2008

Love is in the air

LOVE IS IN THE AIR (John Paul Young)

Love is in the air
Everywhere I look around
Love is in the air
Every sight and every sound

And I don't know if I'm being foolish
Don't know if I'm being wise
But it's something that I must believe in
And it's there when I look in your eyes


Es extraño. El tiempo camina tan lentamente con pasos tan agigantados. Mi pasado reciente se remonta unos ocho años atrás. De él conservo a dos o tres personas especiales, aún cuando sembre muchas amistades. Ah! la preparatoria. Esa etapa intermedia del estudiante promedio; del próximo licenciado; el futuro triunfador universitario.

Esa cápsula de tiempo en que uno juega X-box mientras platica cosas adultas; donde la depresión y el entusiasmo no dejan de ser una fuerte crítica al devenir humano. Alcohol barato, poesía ingenua y recorridos nocturnos por la ciudad -a solas o en compañía.

Sin duda, debe ser el lugar donde muchos hallamos el principio de algo: la autodefinición, ese balance entre el anhelo y la frustación de nuestra psique.

Diecisiete ciclos se habían cerrado cuando me reconoci embriagada de sentimientos tan inusuales hasta entonces. Mis relaciones con personas tan diversas que confrontaban y enriquecían mi incipiente experienci del mundo. La euforia romántica en compañía del hombre de mis sueños. Las confidencias y anécdotas que revelaban mi irrevocable tendencia al humanismo. En fin, una serie de acontecimientos que definieron el rumbo de mi historia.

Es grato hacer un recorrido mental por las situaciones en que uno se ha visto involucrado y reconocer un patron que nos describe. En el que las filias y las fobias se observan claramente. Son temas recurrentes que en cada capitulo de vida tienen desarrollos divergentes. Sin embargo, lo esencial perdura.




domingo, febrero 17, 2008

Do yo feel loved?

Do you feel loved? Ans it looks like the sun but it feels like rain. / U2

I can feel love is all around
but it goes by
I would like to have a ticket
for a long trip

I'm looking the world through your eyes
but I can find the way to my heart

I have read a thousand books,
I watch tv
I listen to musc
but love is not there

Not even in the people whoo say "I love you"
but I know is around me
in some place, I haven't looked

Sometimes I'm confused
how can I feel so much love
when is nobody there??
Is always time