jueves, septiembre 18, 2008

Como el agua para el sediento

¿Sabes?, he estado pensando mucho en ti.
Creo que estoy enamorada.

No es que no lo estuviera antes,
pero ahora puedo re-conocerlo
con menos miedo y más esperanza.

Caminar sobre Reforma para volver a casa
ya no es una rutina,
sino el pretexto perfecto para recordarte detrás de mí,
mientras te moja la lluvia
y yo intento no caer de la bicicleta.

Igual me gusta recordar el viento frío,
de la noche en que subimos al techo
a mirar el firmamento.

Pienso en ti
como en un día soleado,
en el que uno se siente feliz
sin necesidad de intentarlo.

También te recuerdo entre los libros
con tus ojos atentos, buscando una novela.
Adoro compartir contigo esa extraña emoción
por las letras.

Y en fin, los momentos que paso junto a ti
me hacen muy feliz.
Así, sin mayor explicación.

Que te conozco ya hace más de dos años...
--suena raro,
sobre todo porque el tiempo me parece tan poco,
y lo que te quiero -y te he querido- tan inmenso: tan intenso.

Como el agua para el sediento, así, eres tu para mí.
Aunque a veces quede la impresión de que te me
vas entre las manos, I need to believe that you
can be mine for a while.

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